Elegancia Natural – Joan Gómez Pallarés

ES UN BOSQUE de uvas autodidactas que se convierte en río de cariñena tras el deshielo, en el paladar. El viñedo silvestre de los Villalobos en Colchagua (Chile) habla de cosas que apenas intuimos. Son cepas que reencuentran su razón de ser en su alma trepadora: buscan la luz de la vida en lo alto de un bosque de maitenes, quillayes, boldos y zarzas. No compiten, colaboran y se equilibran. Si no fuera así, no regalarían un vino como Viñedo Silvestre 2013, lleno de sensatez y sinceridad, diálogo amable entre el hombre y su entorno natural. La aparente anarquía del viñedo tiene sus normas, los Villalobos las conocen y nosotros las bebemos. La silva vinífera tiene un estilo que dice mucho con poco, airoso, claro, preciso, fresco y musical. Uno recibe ese aguijón de sabores esenciales entre aturdido y complacido: mano de arcilla roja que remueve los cimientos de nuestro sabor.

Ficha técnica

Villalobos, Carignan Viñedo Silvestre 2013
– Valle de Colchagua, Chile, 12,5%. La cariñena de 70 años vive de forma silvestre sobre arcilla y cuarzo. El hombre solo interviene para vendimiar. Podan los caballos comiendo brotes. Las cepas son cosa de la naturaleza emboscada. Las uvas fermentan espontáneas, el vino reposa un año en barricas de roble. No hay más.
Precio: 34 euros.

Sensaciones
– Abrir la puerta de la dimensión desconocida desplaza la frontera del saber. Y resulta que el enfant sauvage rebosa ternura y elegancia, es fresco y posee los matices de lo auténtico.

A través del cristal
– Bandeja de India & Pacific, paño de Catalina House, y decantador y copa balón, ambos de Vista Alegre.

Leave a Reply