Viñedo Villalobos

Viñedo Villalobos

La Viña Villalobos y la Bodega

Nuestra viña está conformada por parras de la cepa Carignan, las cuales fueron plantadas entre los años 40′ y 50′, en el fundo de la familia Villalobos, en Lolol, Valle de Colchagua, característica zona de secano costero, con cálidos días verano y cortas noches frescas.

Viña VillalobosNunca estas viñas fueron tratadas como tales en su producción, sino crecieron en forma silvestre y libre sin podas, ni aplicaciones de ningún producto químico, durante sesenta años y en compañía de toda la flora nativa del campo típico chileno: maitenes, rosa mosqueta, culenes, espinos, moras, entre otras.
La inquietud de llegar a la producción de un vino único por sus cualidades y su particular cepa Carignan, casi desaparecida del territorio nacional, dan origen a la bodega Villalobos. Esta se funda en el taller de escultura de Enrique Villalobos en el Valle de los Artistas.

El arte de la escultura y el arte de hacer vino, tienen connotaciones que se unen en el proceso de creación, cual es, la modificación e intervención de la materia que la naturaleza pone a nuestra disposición, para que el artista pueda transformarla en una obra única y particular. Dado este contexto, este campo desea estar alejado de la explotación industrial de monocultivo. Nuestro objetivo es producir vinos anuales que reflejen las condiciones de la temporada y sus cualidades; aprovechando para ello, la particularidad única, orgánica y silvestre de nuestras viejas parras que dan la oportunidad de cosechar uvas de condiciones muy sintonizadas y armonizadas con el sabor y los aromas del campo chileno.

Consideramos también de gran importancia, el respeto incondicional al medio ambiente donde se producen nuestras uvas, las operaciones de manejo se hacen con caballos y algunos medios de control de hierbas, con azadones. Las cosechas son manuales, entre las zarzas, mosquetas y los maitenes, tareas muy lentas debido a las condiciones especiales de las parras.

El vino no se filtra con tierras depuradoras, sino que se decanta sucesivamente y no se prensa, sólo se usa la flor del vino por gravedad.

Nuestra vinificación, lenta y natural en barricas de roble francés, nos permite producir un vino en cantidades controladas y ediciones limitadas, poseedor de grandes condiciones, que sin duda merecen ser apreciadas en toda plenitud.